lunes, 5 de mayo de 2008

Soledad

Ya son 5 semanas que llevo viviendo solo, cuando empecé a trasladarme le comentaba a todo el que me cruzaba de la nueva experiencia, me dijeron muchas cosas pero un par me sorprendieron. Dijeron “Cómprate un perro, es para que no te sientas solo”, no pude evitar sorprenderme ante esta afirmación y no miento al decir que analice lo que seria la soledad, pero pensándolo bien decidí no hacer caso porque no considero justo tener a una criatura encerrada esperando por mi, peor cuando se que no voy a pasar mucho tiempo en casa.
La verdad que aquello fue el miedo escénico, honestamente estoy disfrutando de cosas que nunca antes había disfrutado (usar el microondas y el horno (porque eso es lo que hago por cocinar), barrer, ordenar), pero sobre todo estoy disfrutando de mi soledad, los momentos que tengo para leer y reflexionar; Ahora entiendo plenamente la frase que escuche hace años “El problema no es la soledad, el problema es sentirse solo”, y a Dios gracias hay un montón de personas que llenan mi vida lo que impide que me sienta solo. A Dios gracias tengo otro montón de personas por las que me preocupo (jejeje, es el anterior montón mas un poquito), A Dios gracias siento mi vida llena por la novia que tengo, la familia que me crió, los amigos con los que he compartido tantas cosas, las actividades que desarrollo y el rumbo que siento Dios puso en mi corazón.
Hoy siento que estoy cosechando los frutos de la obediencia y el amor a mis padres y hermanos, el amor y tiempo dedicado a mis amigos, la fidelidad a mis principios, la dedicación a mis tareas y el cariño que se transformo en amor de y hacia mi pareja.
Arriesguémonos a reencausar nuestro rumbo, arriesguémonos a pasar más tiempo con la persona que mas nos necesita, nosotros; arriesguémonos a conocernos hasta lo más profundo, arriesguémonos a desafiar nuestras capacidades, arriesguémonos a poner nuestro grano de arena para mejorar las cosas, arriesguémonos a escuchar y luchar por lo que Dios tiene para nosotros.
En esta ocasión lo que quiero hacer es invitarte a tener un tiempo a solas contigo y conocer tu vida a través de la palabras que Dios ha guardado para ti.

lunes, 7 de abril de 2008

Gracias,

Hace un tiempo hablábamos con una amiga de cómo el pasar del tiempo cambia las emociones, las expectativas por los cumpleaños mas precisamente, ella me decía que ahora no espera su cumpleaños como cuando tenia 10. Creo que es un común denominador que el pasar de los años traiga consigo cambios; en nuestro ambiente, en nuestros amigos, en nuestra familia, por ende en nosotros.
Quizás con algunas personas decidamos tomar caminos distintos y esto conlleve al alejamiento y enfriamiento de algo que creímos eterno, quizás nuestras circunstancias nos lleven a marcar una diferencia, quizás nos envolvamos en una situación que nos obligue a sacrificar las demás, son tantas las cosas que pueden pasar y todas repercuten en nosotros y nuestro entorno.
Sin embargo siempre hay la oportunidad de recordar (no para revivir, sino para valorar) y el viernes recordé preciosos momentos gracias a una llamada, un mensaje, un abraso y un gesto. Recordé los campamentos que solíamos tener, las reuniones y actividades que me toco dirigir, recordé un viaje para encontrarme con Scouts de otros países y hablar de una temática común, recordé los trabajos en grupo de la U, las salidas en grupos, los momentos vividos, las charlas profundas de cómo cambiar el mundo con nuestro grano de arena.
Recordé todo eso y mucho mas, son recuerdos que me hacen feliz, que llenan mi alma y le dan fuerza a mi espíritu. También sentí como algunas personas me recordaron de esa manera y se los agradezco. Si bien quizás tenga más cosas que recordar con uno que con otro, quizás a alguno lo recuerdo por una situación o un gesto, quiero decirles que los recuerdo con alegría en el corazón, y les agradezco por cuanto marcaron en mi vida.

jueves, 3 de abril de 2008

Martes fue cumpleaños de mi sobrino, lo festejaron en el Kinder así que en la noche llegue a casa con un juguetito para el, el momento que se lo entregue miro hacia su papa y exclamo.
¡Papa!, un regalo.
Inmediatamente giro hacia mí y con vos dulce me dijo:
¿Qué es?
¿Puedo abrirlo?
Su emoción me llego a lo mas profundo del corazón y diciéndole que SI guarde esa escena entre los mejores momentos de mi vida.
Inmediatamente y con ayuda de su hermanito empezaron a romper el papel y desarmar la caja, con esos ojos de niños (bien abiertos explorando el mundo por primera ves esperando con ansias de cada sorpresa) salio otra exclamación de su boca diciendo “¡Un montón de autos!” y empezaron a repartirse los dinquis por colores entre ambos.
La semana pasada en los cursos prematrimoniales nos dieron una gran lección, “el amor no es solo para darlo, también es para recibirlo” y esta escena fue el mejor ejemplo de la recepción de cariño con amor.
¿Acaso no vale la pena demostrarle lo que sientes a otra persona? ¿Acaso no es bonito recibir el cariño que tienen hacia uno? El regalo es lo de menos, lo que importa son las actitudes, no caer ni en el consumismo ni en la frialdad.
El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor.
El amor es valorar un gesto, el amor es agradecer una atención, el amor no es esperar todo lo que soñamos sino valorar el esfuerzo/dedicación que nos brindan, el amor es mirar al mundo con una sonrisa en la cara y decirle “soy feliz con lo que tengo y creo en lo que aspiro”, el amor es mucho mas de lo que podemos decir y aun mas de lo que hacemos, pero es lo que nos mantiene vivos.
El amor necesita fluir, no puede estancarse; no sirve de nada darlo si no estamos sanos de las heridas del pasado para poder recibirlo, tampoco podemos esperar recibirlo siempre si no lo damos.
Hace años mis amigos me regalaron un desayuno, creo que es uno de los mejores regalos que he recibido porque ese momento vi el cariño de cada uno de ellos, ahora me duele saber que ellos no vieron ni compartieron la alegría que yo sentí ese momento, gracias a todos.

lunes, 31 de marzo de 2008

Quien soy??

4 días previos a mi cumpleaños me surge una pregunta, Quien soy??
Aquí les va una parte de la respuesta:
Soy alguien que lloro leyendo una novela, que se sintió plenamente identificado con un texto,
Alguien que se emociona con las películas dramáticas y comedias románticas,
Alguien que disfruta mucho de dormir pero aun más de soñar en despierto,
Alguien que disfruta de su trabajo, pero disfruta más de su tiempo libre bien utilizado,
Alguien que ama los domingos productivos y se lamenta por los domingos de engorde,
Alguien que encontró en deportes extremos la ocasión para conocerse y aceptarse,
Alguien que disfruta de un buen libro, pero más de una buena charla,
Alguien que encontró en sus sobrinos la válvula para dejar salir al niño interior,
Alguien que dedico buena parte de su vida a los demás y ahora dedica buena parte a si mismo,
Soy un fanático de Blooming que no sabe de donde sale esa pasión,
Alguien que disfruta de su rutina, pero disfruta aun más del salir de ella,
Alguien que de ves en cuando necesita una mano para salir de si mismo y divertirse locamente,
Alguien que encontró el sabor del teatro, de la música clásica, del buen cine cuando aprendió a vivir plenamente,
Un coleccionista de juegos de mesa porque le gusta interactuar con los demás,
Alguien que alguna ves soñó con una vida de ermitaño, se conoció a si mismo, y deseo conocer a los demás,
Alguien que cambio de religión pero que no cambio de Dios,
Alguien que desea la paz mundial y un mundo fraterno,
Alguien que tiene sus propios problemas y lucha día a día con ellos,
Alguien que quiere compartir su vida, logros y fracasos,
Soy alguien como tu, alguien con un montón de virtudes y otro montón de defectos,
Soy otro hijo de Dios que busca la gracia de su padre,

martes, 26 de febrero de 2008

Solo

Solo seremos capaces de tratar el triunfo y la derrota de la misma manera cuando entreguemos todo en la competencia.
Solo cuando nos entrenemos con el objetivo de ser mejores cada día y no con el de competir, derrotar o mostrarnos mejor que los demás estaremos realmente progresando.
Pero solo seremos capaces de alcanzar la meta cuando estemos listos para deshacernos de aquello que nos perturba, de aquello que nos distrae y no nos ayuda, de aquello que nos estorba, de eso que nos ancla y lo cambiemos por los hábitos que nos enriquecen, que nos hacen crecer.
Solo alcanzaremos la meta cuando nuestro cuerpo y nuestra alma se alineen en busca de llegar a la meta.
Y cuando hayamos alcanzado la meta, antes de que se nos suban los elogios debemos ser capaces de trazarnos un nuevo reto, mayor, diferente, pero sobre todo, excitante.
Lo importante es acabar la carrera con una sonrisa en los labios, la sonrisa de la misión cumplida porque dimos lo mejor y no hay de que arrepentirnos.